Pasó mucho tiempo hasta que pasó lo que tenía que pasar desde un principio. La vida da vueltas y vueltas e inevitablemente uno no puede obviarlas asi porque sí. Alguna vez se que te ví y que mi mundo se detuvo. Pero ya no lo recuerdo.
Sé que ese día salí del colegio y te esperé en la esquina. Que en vez de irme a mi casa nos fuimos por ahi, a dar una vuelta. Y que después de dos horas caminando y hablando de lo que nunca habíamos hablado en tantos años, me besaste frente a la peluquería. Pero el destino es como es, y yo no podía perder el colectivo porque tenía que volver.
El otoño pasó entre idas y venidas varias, hasta que llegó el invierno. Y ese fue el fin.
Los años volvieron a pasar. Te perdí de vista. Yo también quise perderme. Tenía que perderme. Sin embargo terminé encontrandome, encontrandolo. Sin buscar nada encontré mi otra parte, mi mitad, mi luz y mi sombra, todo lo que yo no soy, todo lo que me complementa. Fui feliz una vez más.
Este verano después de mucho tiempo te encontré de casualidad. Estabas esperando entrar a la casa de tu novia. No podías creer que yo fuera así de feliz y que haya cambiado tanto. La vida da vueltas, muchas vueltas. Quizás tantas que pensé que nunca más te volvería a cruzar…



Hermosa imagen para acompañar hermoso texto. La vida da vueltas, nos lleva por todos los caminos, y de vez en cuando nos hace ver de cerca el pasado para que entendamos todo lo que crecimos.
Me gustó el texto!
qué extraño es ver algún viejo amor (?) dando vueltas por ahí, en otras circunstancias, con otra persona en su cabeza y a la vez una en su misma situación…
resulta raro el momento… el corazón se suele paralizar un microsegundo y en ese tiempo se recuerda lo que fue y el presente conforta, sin dolores, sin la amargura de aquel desencuentro que definió el perderse del otro…
me encantó… me pasó, tal vez…
besitos Eva!
aby.