El mismo Borges indica en el prólogo de “Ficciones”, que el cuento “Sur” puede ser leído como un mero hecho novelesco o como algo más, según la perspectiva que tome aquel intrépido lector, en busca de misterios ocultos en las entrelíneas del texto. “Sur” esconde hasta que uno decide bucear en él y se deja llevar por su propia lógica narrativa.
“Ciego a las culpas, el destino puede ser despiadado con las mínimas distracciones”. Honesto, Borges no ha dicho más que verdad. Juan Dahlmann ansiaba leer rápidamente “Las Mil y Una Noches”; lo que sería un acto de disfrute, se convirtió en una pesadilla al borde de la muerte, sólo comparable con el descenso a los infiernos. Algo que nadie pensaría que está próximo a sucederle.
Con la esperanza de recuperarse en la estancia del sur, que fue propiedad de los Flores, Dahlmann tomó el tren en Constitución. Dejando de lado la tentación de empezar a leer (por segunda vez) “Las Mil y Una Noches”, deja que la vida lo distraiga. Algo mucho más allá de lo explicable, por segunda vez también, decidió por él: el inspector “le advirtió que el tren no lo dejaría en la estación de siempre sino en otra, un poco anterior y apenas conocida por Dahlmann”.
Una vez emprendida la aventura, Juan resolvió comer en un viejo almacén. Y lo inesperado volvió a cruzarse en su camino como un destino inescrutable: manteniendo la vista fija en “Las Mil y Una Noches”, para fingir distracción frente a quiénes pretendían que Dahlmann se defendiera, alguien más habló por él… y dijo su nombre. Luego, sin contestar a la invitación a pelear a cuchillo, por segunda vez en un instante, otra persona mas decidió por él: una daga cayó ante sus pies, “era como si el Sur hubiera resuelto que Dahlmann aceptara el duelo”.
“A la realidad le gustan las asimetrías y los leves anacronismos”, dice Borges. Tan cierto como las tres veces que Juan Dahlmann intentó leer “Las Mil y una noches” y sucedieron hechos que, sin importancia en otro contexto, hicieron que su camino se desviará del rumbo habitual. Repito: “ciego a las culpas, el destino puede ser despiadado con las mínimas distracciones”. Borges se encargó de dejarlo bien claro para la vida de Juan Dahlmann, como para la vida de cualquiera de nosotros.
- Nota de lector sobre “Sur” de Jorge Luis Borges, incluído en “Ficciones”. La nota de lector fue realizada en 2006. Taller de Expresión I; Cátedra Analía Reale. Universidad de Buenos Aires; Facultad de Ciencias Sociales; Ciencias de la Comunicación.
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